Por qué la gente se hace masón
Seis razones perdurables por las que los hombres llaman a la puerta de la logia: superación personal, desarrollo moral, fraternidad, caridad, educación y liderazgo.
Superación personal
La metáfora fundacional de la Orden es la piedra bruta: la piedra sin labrar que el aprendiz aprende a pulir. La masonería ofrece un programa estructurado y de por vida de trabajo sobre uno mismo: memorizar, reflexionar, exponer, guiar; asumir un cargo, cumplir la palabra, terminar lo que se empieza. Pocas instituciones piden a un hombre adulto que siga puliéndose; la logia lo hace, con suavidad y sin descanso.
Desarrollo moral
Cada grado es una enseñanza moral escenificada: sobre la honradez, sobre la fidelidad bajo presión, sobre afrontar la mortalidad con integridad. Los símbolos que se sacan de la sala de logia obran como una conciencia de bolsillo: la escuadra pregunta ¿fue eso justo?, el nivel pregunta ¿lo trataste como a un igual?, el compás pregunta ¿estuvo eso dentro de los límites?
Fraternidad
En una época de vínculos sociales cada vez más débiles, la logia es una hermandad ya hecha que cruza profesiones, generaciones y credos. Un masón que viaja a una ciudad desconocida puede encontrar una logia y una acogida; un hermano en apuros encuentra visitas, comidas y ayuda práctica. Las amistades forjadas a lo largo de años de trabajo compartido y de ágapes fraternales son, para la mayoría de los miembros, el mayor regalo de la Orden.
Caridad
La caridad masónica empieza en silencio —el Limosnero de la logia velando por las viudas y los enfermos— y crece hasta abarcar hospitales, ambulancias aéreas, fondos de becas y ayuda en catástrofes que se cuentan por cientos de millones al año en todo el mundo. Los miembros dan con liberalidad, sin esperar nada a cambio y, en gran medida, sin publicidad. Para muchos, la generosidad organizada es de por sí la razón de pertenecer.
Educación
La masonería es una sociedad de educación disfrazada: planchas, logias de investigación, bibliotecas —como esta—, revistas y círculos de estudio. Un masón curioso puede dedicar toda una vida a la historia, el simbolismo, la jurisprudencia y la música de la Orden sin agotarla nunca. Nuestros programas de cursos y nuestro Recorrido existen precisamente para esto.
Liderazgo
Toda logia es una pequeña escuela de gobierno. El miembro aprende a hablar en público, a dirigir una reunión, a administrar un presupuesto, a resolver disputas y a liderar voluntarios, ascendiendo por los cargos hasta el sitial del Maestro. Muchos hombres atribuyen a la logia la confianza y las aptitudes que más tarde llevaron a los negocios, al servicio público y a la vida comunitaria.