Filosofía personal
Las convicciones que sustentan la obra: la luz es para compartirla, construir es un acto moral y la caridad es competencia.
La filosofía de trabajo de Victor Stainmann puede enunciarse en cinco convicciones:
- La luz es para compartirla. El conocimiento atesorado es conocimiento a medias. La prueba de un investigador no es lo que ha encontrado, sino lo que ha hecho hallable para los demás: el principio fundacional de este archivo.
- Construir es un acto moral. La metáfora de la Orden es literal: todo lo que hacemos —una empresa, una biblioteca, una comunidad— se construye a escuadra o se construye torcido, y el carácter del constructor se vierte en los cimientos. No existe construcción éticamente neutra.
- La caridad es competencia, no sentimiento. El antiguo Limosnero de la logia no se limitaba a compadecerse de la viuda; le llevaba las cuentas, conocía a su casero y llegaba antes de ser llamado. La ayuda eficaz es ayuda organizada.
- La tradición es un relevo, no un museo. No conservamos los rituales, los libros y la música porque sean antiguos, sino porque aún obran sobre el carácter humano, y cada generación ha de transmitirlos en mejor orden del que los recibió.
- Encontrarse a nivel. El rango, la nación y el credo son circunstancias; la conducta es carácter. La regla más antigua de la logia sigue siendo la mejor regla de cualquier sala de juntas, aula o parlamento.
Estas convicciones dan forma a cada sección de esta plataforma: la membresía gratuita, la ambición multilingüe, el rigor erudito y la insistencia en que la belleza (la música, el diseño, la tipografía de una vieja portada) es parte de la verdad, no un adorno sobre ella.