La masonería moderna
La Orden hoy, y hacia dónde ir desde aquí.
La masonería de hoy es más pequeña que en su cénit de mediados de siglo, y lo sabe; y la respuesta en todo el mundo ha sido un callado renacimiento de la calidad: mejor educación para los candidatos, normas rituales renovadas, historia seria en lugar de mito, apertura en lugar de actitud defensiva (las Grandes Logias ahora publican, emiten y responden a las preguntas) y la caridad, como siempre, a una escala que sorprende a todo auditor.
Sus fronteras modernas: el archivo digital (esta plataforma entre ellos), que pone tres siglos de fuentes en el bolsillo de cada miembro; el resurgir en Europa del Este, donde las logias reconstruidas tras el comunismo sostienen hoy el socorro en tiempos de guerra; las crecientes órdenes femeninas y mixtas; y una generación que ingresa precisamente porque la logia ofrece lo que la pantalla no puede: presencia, ceremonia, obligación, amigos con rostro.
Su Recorrido termina donde comienza el de todo masón: ante una puerta. Si siente curiosidad, la regla tiene tres siglos: para serlo, pídeselo a uno, en una logia bajo la Gran Logia de su país. Si es investigador, el Centro de investigación es suyo. Y si sencillamente ama el patrimonio, hágase miembro de Almoner: todo el archivo es gratuito, y la puerta está abierta.